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20 años con Castlevania: Symphony of the Night

Como Final Fantasy VII hace un par de meses, otro monstruo de la industria cumple dos décadas hoy

Publicado: 2017-03-20

Un 20 de marzo de 1997, Konami, consagrada desarrolladora japonesa que no necesita mayor presentación, lanzó en Japón uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos. 

Bajo el nombre «Akumajō Dracula X: Gekka no Yasōkyoku», Castlevania hacía su decimotercera aparición en la historia de las videoconsolas, esta vez para la Sony PlayStation One, que entonces competía palmo a palmo con otro ascendente coloso llamado Nintendo 64. 

Meses después, y tras una recepción bastante auspiciosa, la entonces nueva joya de Konami era lanzada en Norteamérica con el nombre por el que más se le conoce alrededor del mundo: Castlevania: Symphony of the Night (CSOTN).

¿Qué tiene de especial CSOTN?

Mucho. 

Empezando por el hecho de ser la primera entrega de la saga con elementos RPG

Así es, ya no es solo cuestión de pasearte por tétricos lugares dándole latigazos a todos los demonios que veas, ahora tienes una variedad de armas impresionante (espadas, cuchillas, guantes, armas de lanzamiento, etc.), también armaduras, cascos, amuletos, incluso elegantes atuendos. Además, puedes ir aumentando de nivel conforme vayas avanzando el juego gracias a otro elemento RPG: El conocido sistema de EXP/LEV. Así, en CSOTN, tu esfuerzo siempre tendrá recompensa.

Esta entrega, además, fue la primera de la saga en la que el personaje principal tiene libertad absoluta de exploración. Es decir, olvídate del tipo "fase 1", "fase 2", "fase 3", ahora si quieres empezar en la "fase 5" lo puedes intentar si quieres, así como también puedes volver a los niveles anteriores cada vez que gustes. Por supuesto que la dificultad y los objetos llave obtenidos cuentan para poder ir de un nivel a otro, pero sin dudas se aprecia mucho esa virtud del juego al permitirnos conocer de a pocos las interesantes dimensiones de un mapa muy amplio y variado.

Por si todo esto fuera poco, el juego, siendo plataforma 2D, destaca en lo gráfico, deslumbra en diseño, y es sobresaliente en jugabilidad, efectos y musicalización, fabuloso apartado donde brillan con luz propia las composiciones de la reconocida maestra Michiru Yamane.

Buena historia, grandes personajes

Algo que contribuye notoriamente al eficaz desarrollo de la trama de CSOTN, son los personajes. Todos muy bien cuidados, con sólidas historias individuales que los respaldan. Y es que, aunque no es algo que no se haya hecho antes ni después, la historia del hijo del legendario conde Drácula, Alucard, no deja de emanar magnéticos halos de misterio. 

¿Cómo es que llegó al punto de querer enfrentar a su padre?, ¿qué relación tiene con el clan Belmont y con María Renard?, son preguntas que uno se va haciendo a lo largo de las 15 o 20 horas que dura terminarse bien el juego ─y con «bien» quiero decir «volteando el castillo y sacando aunque sea las armas secretas principales pe' chochera»─; claro que si no eres fan de la saga y solo estás jugando CSOTN para pasar el rato, puede que solo te interese llegar hasta el jefe final y aniquilarlo, pero desde ya te digo: ¡ese no es el goce del juego!

¿El secreto? Los secretos

Decía que no es el goce del juego el pasarlo tan rápido, aunque cada uno es libre, por supuesto, de vivir la experiencia como le venga en gana. No obstante, debo decir que algo que distingue a CSOTN del resto de entregas anteriores es, en lugar de una alta dificultad, la cantidad inimaginable de ítems, objetos especiales y coleccionables que uno puede encontrar en el famoso y mítico castillo de Vlad Tepes. Espadas ultrasónicas, duplicadores ─estilo Mimic de FFVII─ y hechizos con figuras extrañas deidades y feroces demonios, son parte de lo que se puede utilizar con un poco de paciencia y olfato de explorador.

«Supongo que por ser un juego de PSOne debe ser barato, ¿no?»: no necesariamente

Con el pasar del tiempo y los constantes cambios tecnológicos, Castlevania: Symphony of the Night ha pasado a ser un juego muy bien valuado en el mercado, en algunos casos prácticamente una reliquia; por ello, si nos damos una vuelta por eBay o Mercado libre, veremos que las ediciones originales estándar pueden costar hasta 80 dólares americanos, mientras que las de colección en japonés pueden llegar a costar hasta ¡200 dólares americanos! ─¡lleve casero, lleve─ Estas exorbitantes cifras parecen broma cuando uno ve el precio de la edición digital americana, a la venta actualmente en la PS Store: allí, CSOTN cuesta apenas 11 dólares. Claro que hay un feeling en tener el disco en físico, el manual, el estuche, saber a qué huelen y todo eso, pero, si se supera eso, las alternativas están ahí, para todos.

¿Y qué diferencia la edición americana de la japonesa?, salvo el doblaje algo pechofrío de los 'gringos', y uno que otro poder medianamente importante no incluido, nada. La base del juego, y sus respectivos manjares, es la misma en ambas ediciones. Por supuesto que si te ofrecen a buen precio la edición japonesa, no debes dudarlo ni medio segundo. En eso estemos claros. Pero no es que te vayas a perder de grandes cosas ─espero no me condenen por esto los coleccionistas.

(Ah, y por cierto, Netflix anunció hace poco que trabaja en una serie basada en el videojuego. Comeremos ansias pues)

20 años siendo, para muchos, el mejor Castlevania de toda la saga. 20 años complaciendo gamers. Y, sobre todo, 20 años en casi todos los tops históricos especializados, a pesar de pertenecer a una generación ya extinta. Ese es Castlevania: Symphony of the Night, un juego de culto y con miles de atractivos secretos que, de más está decir, no te puedes perder por ningún motivo.


Escrito por

Rubén Ravelo

@rubenchoravelo Sanmarquino. Escribano (lamentable) nacido en Lima.


Publicado en

Letras de un 'geek'

Sobre videojuegos, antiguos, nuevos, los que jugué y los que quiero jugar. Por ahí uno que otro truco o consejo, nunca está de más.